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Ésta es una receta básica para hacer el típico cheesecake, pero la diferencia es que está endulzado con dátiles triturados. Los dátiles son muy nutritivos y aportan muchas vitaminas y minerales; en algunas recetas se pueden usar como alternativa al azúcar convencional, haciendo que nuestros dulces sean mucho más saludables.

El cheesecake conviene hacerlo con un molde desmontable bien engrasado de las paredes y con un papel de horno en el fondo; además se hornea a temperatura baja. Os aconsejo poner un cazo con agua hirviendo en la base del horno, lo que aportará más humedad y ayudará a que el calor se reparta de manera más uniforme. Yo tambié usé las cintas de horneado.

Es mejor usar queso tipo ricotta; el philadelphia vale también pero tiene un sabor más amargo.

Esta receta es apta para un molde desmontable de 20 cm. Si el vuestro es más grande, duplicad las cantidades.

Ingredientes

3 huevos M a temperatura ambiente
Un yogurt entero natural o de limón
Media medida de yogurt de maicena
250 gr de queso ricotta y 5 quesitos (aportarán más sabor)
Ralladura de limón ecológico.
1 cucharadita de levadura
8 dátiles
10 higos

Precalentamos el horno a 180 º. Os aconsejo que tengáis un termómetro ya que en este caso tendremos que regular bien la temperatura.

Troceamos los dátiles, les sacamos el hueso y los trituramos con la batidora; como cuestan de triturar, los podéis mezclar con el yogurt. Procurad que quede como una pasta.

Ponemos en un bol o en un vaso grande para la batidora las yemas (separadas de las claras), la maicena, el queso, la ralladura y el yogurt y los dátiles ya triturados y batimos todo, hasta que esté bien integrado.

Ahora a parte montamos las claras a punto de nieve, bien firmes, y las unimos suavemente con movimientos envolventes a la mezcla anterior.

Estos son los pasos, ni uno más. Ahora engrasamos bien las paredes de nuestro molde y cubrimos la base con papel de horno. Vertemos toda la masa y horneamos unos 15-20 min a 180º. Pasado este tiempo, lo bajamos a 120 y horneamos durante una hora. Pasado este tiempo, apagamos el horno y lo dejamos reposar dentro con la puerta entreabierta unos 30 minutos más.

Esperad a que esté bien frío antes de desmoldar. Veréis que se empieza a despegar de las paredes.

Mientras se hornea, preparamos los higos: vamos a cortarlos en cuartos y los pondremos en una sartén con una cucharada de azúcar y un chorrito de zumo de limón. Dejamos cocer unos 5 minutos para que suelten el  líquido; los estamos caramelizando. Reservamos.

Y el montaje es tal cual véis en la imagen: basta con repartirlos por encima de la manera que más os guste. Podéis añadir unos trocitos de nueces picadas.

Por último, os doy la receta por si queréis hacer un baño brillante: necesitáis 250 ml de agua, 100 gr de azúcar de caña bio y 10 gr de pectina. Ponéis a hervir el agua con el azúcar hasta que se disuelva, y añadís la pectina; subid el fuego y dejar hervir unos 5 minutos, removiendo para que se disuelva bien la pectina. Dejad enfriar unos 15 minutos.

Os encantará!!!

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