Aquí tenéis una receta básica para hacer cheesecake sin horno. No llevan demasiado azúcar ni nata, y he usado agar-agar para darle consistencia de tarta; si queréis prescindir del agar agar, la tendréis que servir en copas, que será una buena opción también.

El agar agar se obtiene de un alga y se usa para espesar y gelificar, así que será útil para cremas y mousses; es una alternativa vegetal a la gelatina.En este link tenéis algunos consejos para su uso.

Aconsejo usar queso ricotta o mascarpone ya que son menos ácidos que el queso crema tipo philadelphia; procurad que sean ecológicos y de calidad.

Para endulzar he usado sirope de arce, y como base, avena y aceite de coco. Por supuesto podéis hacerla con la típica receta de galletas machacadas y mantequilla derretida, pero como me encanta la avena y además es una opción muy saludable.

Os aconsejo que tengáis aros de pastelería y papel de acetato, ya que facilitará a la hora de desmoldar. Mir aros son de 5 cm de diámetro. Con estas cantidades podréis hacer tres, así que duplicarlas si necesitáis hacer una tarta más grande.

Por supuesto, podéis usar otras frutas como por ejemplo mango.

Ingredientes

250 gr de queso ricotta.
100 gr de frutos rojos (en mi caso, fresas y arándanos, a partes iguales dentro de los 100 gr)
8 gr de agar agar en polvo
2 cucharadas de sirope de arce.

Base: 80 gr de avena,40 gr de aceite de coco y 40 gr de panela.

Cobertura: 50 gr de arándanos y unas 6 fresas; la mitad del peso de panela, y una cucharadita de pectina (opcional)

Primero prepararemos la base y los moldes. Pondremos la avena en una sartén junto con el aceite de coco y la panela y pondremos al fuego removiendo constantemente hasta que se disuelva la panela y veáis que coge un todo marroncito; una vez enfríe la mezcla, tendremos que ponerla sobre un papel vegetal y pasar un rodillo por encima para que quede más suave y sin trozos demasiado grandes; esto nos facilita cubrir la base del molde. Si notáis que queda demasiado seco.. podéis añadir unas gotas más de aceite de coco fundido.

Ahora colocamos los aros en una bandeja cubierta con papel vegetal, y las tiras de acetato alrededor de los aros, por dentro:

Cubrimos la base con la mezcla de avena y reservamos.

Trituraremos los frutos rojos y los pondremos al fuego con el sirope y el agar agar unos 5 minutos como máximo, para que el agar agar se disuelva bien. Dejar templan unos minutos.

Ahora pondremos en el recipiente de la batidora las frutas junto con el queso y batimos todo bien hasta que quede una crema bien integrada.

Y ya podemos añadir esta crema a los moldes ya preparados con la base de avena.

Guardarlos en la nevera mínimo unas 3 o 4 horas antes de desmoldar. Para hacerlo mejor aconsejo congelarlos, almenos unos 30 minutos antes de desmoldar. Veréis que presionando ligeramente la base hacia arriba saldrán perfectamente.

Para la cobertura, triturad de nuevo las frutas y ponerlas al fuego junto con la panela; cocer unos 8-10 minutos hasta que se haya disuelto la panela y tenga consistencia de mermelada.Si tenéis pectina, tendrá mejor consistencia:; tenéis que añadirla la final, remover y dejar un par de minutos. Ojo no os paséis de tiempo porque tendría una sabor incluso amargo!!

Y ya por último, antes de desmoldar podemos poner la cobertura. Si lo hacéis después con cariño también estará bien.

Sobre todo, insisto que es mucho mejor congelar para desmoldar bien. Obviamente se deben conservar en el frigorífico y se deben consumir al mismo día o al siguiente.

 

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