Estas tartaletas combinan queso ricotta y arándanos frescos y sin cocer ni caramelizar, de manera que mantienen así todas sus propiedades.

La crema de queso no lleva azúcar sino dátiles triturados que son una alternativa natural muy saludable por las vitaminas y minerales que aportan.

Es la misma receta que usé para la tarta de frutos rojos hace unos días con alguna variación; os cuento paso a paso.

Ingredientes base

**Todo debe estar a temperatura ambiente

225 gr de mantequilla biológica
430 gr de harina de espelta + 40 gr de harina de almendra
1 huevo M
150 gr de panela biológica molida.

 

Crema de queso

250 gr de queso ricotta ( es menos ácido que el philadelphia)
12 dátiles
1 cucharadita de vainilla en pasta (opcional)
Unos arándanos frescos

Baño brillante (opcional): 125 ml de agua + unas gotas de zumo de limón; 30 gr de panela biológica; media cucharadita de pectina.

Podemos preparar la crema de queso con antelación y guardarla tapada con film en el frigorífico.. como mucho el día antes ya que al no llevar azúcar no se conservará tanto tiempo.  Simplemente tenemos que trocear los dátiles, triturarlos con una procesadora o con nuestra batidora (podemos añadir unas gotitas de agua si vemos que cuesta mucho) y mezclar con el queso crema, batiendo hasta que esté todo bien integrado.

Para la base, batimos la mantequilla que tendremos a temperatura ambiente con la panela hasta que esté todo bien integrado; podemos añadir aquí vainilla en pasta o ralladura de limón ecológica por ejemplo. Añadimos el huevo y batimos hasta integrar. Por último, las harinas tamizadas y remover lo justo para integrar, sin batir en exceso; lo que queremos es una textura arenosa y suelta.

Reservamos la masa unos 15 o 20 min en la nevera y ya podremos estirarla y hornear. Para estirarla, la mejor manera es con un rodillo nivelador y papel de horno , como en la imagen; no debe tener más de 1 cm de grosor.

Engrasaremos bien nuestro molde; pondremos un disco de papel de horno en la base y entonces ya podremos forrarlo con nuestra masa; en la imagen veis un molde grande pero es el mismo proceso con moldecitos pequeños.

Pinchadla antes de introducir en el horno para evitar que se hinche y sobre todo,  hacer los bordes bien altos ya que tiene a crecer de la base…

Serán unos 25 minutos a 170º; debe quedar doradita de los extremos.

Entonces ya podremos rellenarla con la crema de queso y cubrir con los arándanos enteros, lavados y bien escurridos.

 

Si queréis dar brillo, tenéis que poner al fuego todos los ingredientes del baño brillante, hervir unos 5 minutos (la pectina debe disolverse bien y dejar reposar unos 10 o 15 min; entonces ya habrá gelificado y estará lista para usar (si la pectina hace grumos es normal, tendréis que ir removiendo para que se disuelva).

 

Espero que os guste y os animéis a probar!!!

 

Pin It on Pinterest

Share This