Hoy vengo con otra receta vegana y muy saludable; un buen postre o desayuno combinada con unos cereales y fruta. Podéis sustituir la algarroba por cacao en polvo puro.. ya que puede que a los niños el sabor de la algarroba resulte algo extraño,; será igualmente rico y saludable.

Para que coja consistencia de mousse, normalmente pensamos en la gelatina que tenemos en hojas o en polvo; pero.. tenemos otra opción mucho más saludable y nutritiva que es el agar-agar; lo conocíais? Es una alga rica en minerales y vitaminas, con propiedades depurativas, y que además facilita la digestión; tiene un poder gelificarte muy potente (para 1l de líquido bastaría con 5 gr para conseguir una textura de gelatina agradable). Conviene añadirla al final de las cocciones y dejar hervir unos 5 minutos.

En cuanto a la algarroba, quizás no os resultaba muy familiar verdad??? Es un sabor muy parecido al del cacao, es de la familia de las legumbres y muy rica en nutrientes y vitaminas A y B. Además es baja en grasas y apta para celíacos.

Con este post pretendo transmitir también que hay maneras muy fáciles de hacer postres saludables y naturales, evitando así otros productos artificiales , con aditivos y colorantes. Además, en este caso podéis hacer varias unidades y refrigerarlas en botecitos de cristal , de manera que tendréis postre para unos cuantos días.

Ingredientes

600 ml de leche de avena o de almendras
3 gr de agar agar en polvo
60 – 80 ml de sirope de arce (un poco a vuestro gusto,.. dependiendo de la dulzura que queráis!)
2 cucharadas de maicena o fécula de patata.
1 cucharadita de vainilla en pasta (opcional)
Canela en polvo (opcional)
30 gr de harina de algarroba o cacao en polvo.

Primero de todo, diluid la maicena o fécula en la leche fría, antes de llevar al fuego, para deshacer los grumos.

Añadiremos el resto de los ingredientes y llevaremos al fuego, removiendo constantemente; cuando veáis que empieza a espesar, añadir el agar agar y seguir removiendo unos minutos más hasta que coja una buena textura de crema.

Lo retiramos y lo distribuimos en vasitos, cuencos o copas y lo tapamos con papel film sobre la superficie para evitar que se forme una capa gruesa en la superficie.

Se debe conservar en la nevera como cualquier otras mousse o yogurt; tendréis mousse para unos días y una vez la probéis se convertirá en vuestro postre favorito. Ya me lo contaréis!!!

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