Había prometido hace un par de días en Instagram que publicaría la receta de este bizcocho de almendra que hice el día de mi cumpleaños. Había un par de invitadas intolerantes al gluten así que  decidí hacer esta receta con almendra.

Las grasas que contiene son las propias de las almendras (son poliinsaturados, los más saludables) y la del yogurt, ya que es entero y natural. Si hay algún intolerante a la lactosa se puede optar por yogurt de soja.

Es una versión más saludable de la tarta santiago; la hice con un molde de 15 cm, pues éramos pocos, así que ne salió bastante alta. Pero si lo hacéis con uno de 20 o 25 os quedará más bajita obviamente.

Como decía, fue para una ocasión especial. El hecho de que sea una receta saludable no implica que podamos comer todos los días y en exceso; podríamos tomarlo para desayunar en una pequeña porción, por ejemplo, uno o dos días a la semana.

Seria apto para celíacos pero obviamente ojo si tenéis algún invitado con alergia a algún fruto seco!!! Cada persona es un mundo!

Ingredientes

3 huevos M
300 gr de harina de almendra
1 de yogurt natural
1 cucharada de fécula de tapioca o polenta (molida previamente)
Media cucharadita de bicarbonato
170 gr de panela o azúcar de coco
Vainilla o ralladura de limón ecológico

Opcional: Cerezas o frambuesas o arándanos

Las frutas que decidamos las tendremos que poner a macerar unas 6 u 8 horas con algún licor; de esta manera evitamos que se estropeen, aunque si nos lo vamos a comer al mismo día no pasaría nada. Pero lo aconsejo siempre porque ademas de esta forma sueltan el líquido y no interfieren en el horneado.

Precaelentad el horno a 165 o 170ºº. En este caso lo haremos a baja temperatura porque la almendra es más delicada y para evitar que suba rápidamente para luego hundirse.

Primero batimos los huevos con el azúcar unos minutos hasta que blanqueen y quede una mezcla espumosa. Añadimos el yogurt y seguimos batiendo unos segundos para integrar. Luego el limón o vainilla y la fécula de tapioca.

A continuación la almendra junto con el bicarbonato, mezclando suavemente sin batir hasta que se integre todo bien. Si la almendra tiene grumos mirad de deshacerlos antes.

Engrasad el molde y cubrir la base con papel vegetal del mismo tamaño, una vez en el molde, añadir las cerezas. No las mezclo antes en la masa para evitar que queden en el fondo.

Opcional: podéis hacer un crujiente mezclando unos 50 gr de almendra molida con 30 gr de panela y espolvorear la superficie antes de hornear; veréis que se irá dorando y da un toque crujiente muy agradable.

En mi caso al usar un molde más pequeño me quedó más alto y por tanto lo horneé a 165 durante unos 50 minutos. Si el molde es más grande, será menos tiempo y lo podréis hacer a 170º. En cualquier caso, transcurridos 30 minutos, echad un vistazo y si lo veis doradito, pinchadlo con un recipiente para comprobar (si está bien seco, la tarta está lista).

Esperad 10 minutos aprox antes de desmoldar.

La foto del corte que veis es de otra versión exactamente igual que hice con frambuesas.. pero que no tuve tiempo de pubñicar al receta!

Espero que lo disfrutéis!!!

 

 

 

Pin It on Pinterest

Share This