Esta es una receta muy saludable, por no contener gluten ni azúcar. Los dátiles son los encargados de endulzar en este caso.

La leche de coco en polvo es lo que usaremos para hacer la cobertura: se puede adquirir en tiendas de dietética, que hoy en día tenemos una en cada esquina. La uso porque no contienen gluten, ni azucares añadidos ni lactosa y es muy útil para glasear tartas y para añadir a los batidos. Si la mezcláis con algún zumo de frutas, tendréis un glaseado perfecto para vuestros bizcochos.

Para hacer la receta necesitáis un robot de cocina o una buena picadora.

Ingredientes

Capa inferior (zanahoria)

80 gr de zanahoria hervida o cocida al vapor
80 gr de almendra molida
6 – 8 dátiles sin hueso
2 cucharadas de aceite de coco
2 cucharadas de leche de coco en polvo

Cobertura de coco: un poco depende del grosor que queráis pero yo usé 80 gr de leche de coco en polvo; 40 ml de agua o zumo de naranja; y 2 cucharadas de aceite de coco (opcional, ayudará a coger más consistencia)

Pondremos en el robot la zanahoria hervida, la almendra, los dátiles, el aceite de coco y la leche de coco. Lo trituraremos todo hasta que quede una mezcla uniforme.

Extenderemos la pasta en una bandeja, cuadrada o redonda es indiferente, que tenga 1 o 2 cm de altura.

Prepararemos la mezcla de leche de coco en polvo, agua y aceite de coco y la extenderemos con una espátula sobre la pasta de zanahoria. Si nos resulta difícil de extender, podemos añadir unas gotas más de agua; pensad que luego con el frío solidifica y podemos terminar de perfeccionar la textura; como si fuera mantequilla.

Lo tendremos en la nevera mínimo 30 minutos y entonces ya podremos empezar a recortar cuadraditos.

 

Y es todo!! Eso sí se debe conservar siempre en la nevera porque si no, perdería consistencia; sobre todo en épocas de calor.

Ahora solo os falta probarlo!!!

 

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