Esta es una receta base para hacer un bizcocho vegano de chocolate, que podréis rellenar y decorar de mil maneras! Cada vez hay más personas que se decantan por dietas veganas y, como no, quieren permitirse un capricho de vez en cuando.

Así que os comparto esta receta para que podáis hacerla si os piden una tarta vegana.

En este caso cada huevo se reemplaza por semillas de lino trituradas: 1,5 cucharadas por 60 ml de agua. El yogurt de soja también sirve para reemplazar al huevo, así que hice una combinación de ambas cosas para hacer lo equivalente a 5 huevos. Por qué las dos cosas? Porque personalmente pienso que las semillas de lino dan algo de sabor que puede resultar demasiado fuerte, así que mezcle con el yogurt para neutralizar.

Como las semillas contienen grasas, rebajé la cantidad de aceite, para evitar que quedara demasiado húmedo. Aun así, la textura queda similar a la de un brownie; nunca quedará igual que un bizcocho hecho con huevo bien montado y esponjoso, pero el resultado es espectacular.

Ingredientes

*con estas cantidades podéis hacer una tarta de tres pisos con moldes de 20 cm, dividiendo la masa en tres partes. Si sólo queréis una tarta de un sólo piso y de 20 cm, hacer la mitad. O bien usad un molde más grande, de unos 25 o 30 cm.

6 cucharadas de semillas de lino molidas
60 gr de yogurt de soja
230 gr de harina integral
60 gr de cacao en polvo puro
180 gr de panela o 90 de panela y 90 de azúcar de coco
250 ml de aceite de oliva
200 ml de leche de avena
1 cucharadita de vinagre de manzana
2 cucharaditas de levadura
2 cucharaditas de bicarbonato
1 cucharada de cáscara de pschyllium (venden en tiendas de dietética, y se usa para aglutinar y evitar que se rompa el bizcocho)

Relleno: vuestra mermelada preferida y la crema de chocolate que usé para esta tarta, aquí os dejo el link

Lo primero que haremos es mezclar el lino molido con 240 ml de agua tibia y dejarlo en reposo unos 30 minutos. Veréis que empieza a coger una textura gelatinosa. Ir removiendo de vez en cuando

Precalentar el horno a 170º, calor arriba y abajo sin ventilador.

Pasados los 30 minutos, mezclar la linaza+agua con el pschyllium y batir para integrar bien. El pschyllium hará que la mezcla sea aun más gelatinosa y ambas cosas juntas ayudarán a aglutinar.

Añadir el yogurt y el aceite y batir un poco más hasta integrar bien.

Ahora mezclar la harina con el cacao, levadura y bicarbonato y tamizarlas bien. Añadir a la mezcla anterior alternando con la leche (terminando con la harina), mezclando con una espátula sin batir.

Ahora engrasar bien el molde elegido. Yo usé tres de 20 cm. Recordar poner un papel vegetal en la base.

En mi caso fueron unos 25 min de horno, porque dividí la masa en tres y quedaron capas finas. Pero dependerá del molde y las cantidades que elijáis; si hacéis la mitad de los ingredientes y un solo molde de 20 cm por ejemplo, serán 35-40 min. Lo importante es que no abráis el horno antes de los 20 minutos. Pinchadlo para comprobar que está hecho, el recipiente debe salir bien seco.

Enfriar sobre una rejilla, como en la imagen de abajo.

Para el relleno lo hice de la siguiente manera: círculos de crema y entre medio mermelada de frutos rojos. Os aseguro que de esta forna el corte queda genial!. Como fue un encargo, no me pudieron enviar la foto del corte.. pero sí he puesto la imagen del corte que queda con dos pisos.

Os animáis a hacerlo?

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