Hoy vengo con una receta que es ideal para las fiestas de Halloween, o la típica “castañada”. Es como una alternativa a los “panellets”, para las personas que son de mi tierra. Por supuesto, vale para cualquier otro momento.

Aquí el endulzante es el dátil y el propio boniato que ya de por sí es dulce. La harina en esta ocasión es de trigo integral, así que no sería apta para celíacos, pero os daré unas equivalencias para que los intolerantes al gluten podáis probar.

Lleva el doble de boniato que de harina y esto sustituye parte de la grasa, ya que el boniato aportará humedad.

El bizcocho sin azúcar nunca tendrá la misma textura que el bizcocho tradicional, pero con esta receta he conseguido un resultado esponjoso y agradable al paladar.

Ingredientes

*PARA UN MOLDE DE 20 CM DE DIÁMETRO.

160 gr de boniato hecho al vapor
2 huevos M
80 gr de harina de trigo integral, a ser posible, biológica.
8 dátiles sin hueso
50 ml de aceite de coco
50 ml de leche de avena
1 cucharadita y media de levadura, y media de bicarbonato (si no tienes cucharitas medidoras, usa las de café)

Cobertura: 100 gr de chocolate de cobertura y 80 ml de leche de avena. Y unas almendras picadas para decorar.

La cobertura la puedes preparar con antelación porque necesita 1h de refrigeración como mínimo antes de cubrir la tarta; organízate a tu ritmo!. Pon la leche a hervir y viértela sobre el chocolate que habrás troceado previamente. Remueve hasta que quede todo bien integrado; deja templar y refrigérala mínimo 1h para que coja consistencia.

Primero precalienta el horno a 170º, calor arriba y abajo sin el ventilador. Tritura el boniato junto a los dátiles hasta que quede una pasta bien uniforme y reserva; ya verás que se mezcla bien!!!

Pon los huevos en el bol de la batidora y bate bien unos 6 – 8 minutos, hasta que queden bien espumosos. Añade la pasta de boniato y mezcla con cuidado hasta que se integre bien; podrás hacer bien batiendo a velocidad muy baja o a mano con cuidado.

Añade el aceite de coco y mezcla bien. Por último la harina tamizada con la levadura y bicarbonato. Añádela por tandas y alternando con la leche (2 de harina y una de leche, terminando con la harina).

Te quedará muy finito, con 20 – 25 min de horno es suficiente si usas un molde de 20 cm. Deja enfriar sobre una rejilla

Reparte la cobertura de chocolate por encima. Pon a tostar las almendras en una sartén con una cucharadita de aceite de coco, hasta que empiecen a coger un tono ligeramente doradito, y repártelas sobre el chocolate.

Y nada más!!!! Saludable, fácil y muy muy rico y original!!!

 

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